Queridos Reyes Magos
Queridos Melchor, Gaspar y Baltasar:
Este año hemos sido muy buenos. Sí, sabemos que es lo que dice todo el mundo, pero en nuestro caso es verdad. Durante los últimos 12 meses hemos acompañado a nuestros clientes en el camino hacia sus objetivos, dando soporte a sus proyectos e ilusiones y aportándoles un extra de creatividad, sin perder de vista los recursos y medios de los que disponían. Hemos pasado incontables horas pensando en ellos: de camino a casa, mientras hacíamos la comida, paseando por el parque… Todo con el objetivo de tener esa idea brillante, esa idea perfecta para cada uno de ellos. A cambio hemos podido experimentar la incomparable sensación del trabajo bien hecho y, lo que es más importante, nos hemos ganado la confianza de aquellos que han llegado a conocernos.
No todo ha sido bueno, es cierto, en este año, como en todos, también ha habido derrotas. Errores y desaciertos que nos han hecho mejorar y aprender para no volver a cometerlos. No obstante, al hacer balance, por aquí preferimos quedarnos con lo bueno . Con ese trabajo en el que pusimos tanto mimo o aquel que vivimos como un reto personal. Todos tienen algo en común: esfuerzo y dedicación y creemos que eso merece una recompensa. Por eso, aquí va nuestra lista de deseos particular.
Queremos unas zapatillas de deporte nuevas y supersónicas para llegar a la meta junto a nuestros clientes en plena forma.
Nos pedimos un cuaderno grandote, bonito e infinito para dibujar las ideas que marcarán la diferencia.
Un calendario de gatitos muy monos para llenarlo con eventos, reuniones y encuentros con los amigos – viejos y nuevos – que nos vayamos cruzando por el camino.
Traednos también una coctelera – con sus accesorios y eso – para que, al final, siempre nos quede una buena mixtura.
¡Ah! Y si podéis conseguirla, nos vendría de perlas una musa para cuando la inspiración se hace la remolona.



